Ya hemos hablado del conflicto (más imaginario que real) que enfrente a la Junta Directiva de ACO con el TPG en dos posts anteriores. En Opera Omnia creemos que la noticia sigue siendo que un hombre muerda a un perro, pero no por ello podemos dejar de reflejar el pulso de la actualidad, como suele decirse.De nuevo Canarias7 vuelve sobre el asunto en su edición de hoy, con una largo artículo de investigación firmado por Victoria S. Álamo. Aquí lo dejo, porque quizás le interese a nuestros lectores canarios que no pueden comprar el periódico colorista o los que simplemente no les apetece.


Que las claves del conflicto sean las que se desgranan en este artículo, es posible. Si se demostrara que ACO ha intentado boicotear las representaciones operísticas del TPG sería un hecho tan insólito que merecería que todos los que han hecho algo así fueran directamente al psiquiatra. En Opera Omnia nos inclinamos por la tesis de Tarquinius, para quien todos los boicoteadores tienen el mismo problema que el Sr. de León: no pueden gastar tanto dinero en entradas.