Lo diré de una vez por todas: en Opera Omnia estamos a favor de que en las óperas los cantantes se desnuden. Fuera corsés, fuera camisas. A la espera de que se resuelva el misterio de Nadja Michael en la Salomé de la ROH, hoy tenemos que contentarnos (ah, qual contento!) con el desnudo (bueno, no es integral, pero menos da una piedra) del Barbiere de la Lyric Opera de Chicago, estrenado el sábado pasado.
No ha sucedido, pero no nos habría extrañado en absoluto que durante la representación, Joyce Didonato, que cantaba el papel de Rossina, hubiera decidido cambiar el argumento de la obra, y hubiera elegido a Figaro en vez de al Conte d’Almaviva. No tenemos nada en contra de John Osborn, pero Nathan Gunn no tiene rival en nuestro corazón. En el de Tarquinius, sí, porque es insaciable.
Maxim Mironov no ha concedido ninguna entrevista en exclusiva a Opera Omnia. Tampoco sabemos si ha anunciado su compromiso, o si ha dejado embarazada a alguna soprano famosa y guapa. Tampoco se ha tragado una espina de pescado y ha cancelado hasta nueva noticia. Pero lo que sí sabemos es que cantará el Conte d’Almaviva en Il Barbiere del Festival de ACO de Las Palmas. Otro día (porque ahora es posible que por fin Tarquinius se ponga a ordenar su inmensa colección de devedés musicales) hablaremos de la puesta en escena de este Barbiere, que firma Stefano Vizioli y que ha tenido un largo recorrido ya, tan largo, tan largo, que es de 1995. Toda una apuesta por las nuevas producciones, oiga usted. Y no es por nada, pero en 1995 en el foso estaba nuestro idolatrado Claudio Abbado, y ahora va a estar Michele Mariotti. Y, mejorando lo presente, no es lo mismo.
Pero me he desviado del tema. Maxim Mironov sólo tiene 27 añitos, pero ya ocupa un lugar en nuestro corazón. Su Uberto en La donna del lago nos ha cautivado. Es posible que Tarquinius no esté solamente pensando en su voz, a juzgar porque tiene entre sus favoritos de Youtube un video en el que nuestro héroe aparece un pelín descamisado, cantando O come il cor di giubilo de Lindoro.
Aquí está:
Vale, vale, quizás no tenga el perímetro pectoral de Erwin Schrott, o los abdominales de Teddy Tahu Rhodes, o la entrepierna de Zachary Stains (como ya muchos sabréis, no os puedo poner el video, porque lo han quitado de Youtube, debido a algunas quejas envidiosas), pero, ¿qué queréis que os diga?, lo pongo en mi categoría de yogurines de ópera.
Os dejamos el aria de Uberto que hemos mencionado antes.